En la Comunidad Valenciana, cazadores, políticos y
entidades ecologistas llevan años enzarzados en un eterno estira y afloja que tiene como único objetivo la continuación o no de la caza con parany. El parany es una técnica tradicional que tiene como objetivo cazar zorzales, especie de ave cinegética, atrayéndolos mediante un reclamo a un entramado de ramas de árboles impregnadas en pegamento. Y lo que para unos es una tradición ancestral a preservar, para otros es una técnica ilegal de caza en la que cada año mueren miles de aves migratorias, a parte de los zorzales.

Pese a que la lucha ante la justicia entre unos y otros se remonta a 1986, las acciones más recientes nos llevan al 2009, momento en que Las Cortes Valencianas modificaron los artículos 7 y 10 de la Ley de Caza valenciana para permitir la regulación del parany como método de caza tradicional. No obstante, un año más tarde, el Gobierno de España presentó un recurso de inconstitucionalidad contra el último párrafo del artículo 10 de esta ley.